El que tiene entendimiento, calcule el 666, y millones se pasan la vida intentando descifrar cada símbolo. Conectan Daniel con Apocalipsis, 1260 días, 1290, 1335. Pero casi nadie se hace esta pregunta. ¿Y si los códigos mismos fueron alterados? Si un poder imperial definió los concilios y fijó el canon, nunca consideraste que también pudo moldear el mensaje. Entonces dime, ¿tiene sentido romperse la cabeza descifrando enigmas si el sistema que los transmite no es el original?, ¿quién es el enemigo natural de la oveja? El lobo. ¿A quiénes advirtió Jesús sobre los lobos vestidos con piel de cordero? ¿A los corderos? ¿Crees que el pastor les enseñó a las ovejas a amar a los lobos sus enemigos? Yo creo que los lobos del imperio alteraron las palabras del pastor para perjudicar a las ovejas y beneficiarse a sí mismos.
En ese sentido, dedico estas palabras para una mujer muy especial:
"Sandra: Cuando aún no te conocía bien —aunque creía conocerte— recé por ti. Mientras tanto, tú me insultabas y me hacías buscarte solo para saciar tu sed de sadismo, rechazándome con mensajes ambiguos una y otra vez.
Yo estaba ciego, dominado por la ignorancia y por la creencia popular en dogmas absurdos que me pedían orar por ti, pese a tus insultos y a tu conducta incoherente y agresiva conmigo. Pensaba que tú no eras realmente así, que quizá algún demonio se había apoderado de ti. Ese era el engaño en el que vivía.
Durante meses, con tus constantes llamadas, no me dejaste dormir ni pensar con claridad. Y al final de todo, me calumniaste. Con la complicidad de delincuentes, incluso mandaste a golpearme.
Han pasado décadas desde la emboscada que armaste en 1998. Hoy cuento esta experiencia para advertir a otros hombres justos sobre mujeres injustas como tú. Algún día estas palabras llegarán a tus oídos. No menciono tu nombre completo, pero tú y tus cómplices sabrán que hablo de ti. Y sabrás que soy José Galindo, un hombre justo cuya reputación embarraste con falso testimonio, pero que limpió su nombre y buscó justicia hasta encontrarla."
Identifique o cuente el número de la bestia y comprenda el modus operandi del 666 y su marca en la Biblia.
Pero no todo enigma allí merece análisis: descifrar enigmas adulterados entre mensajes helenizados es perder el tiempo.
La imagen de la bestia, la bestia y el acusador de nuestros hermanos, los que levantaron falsos testimonios contra el ángel Gabriel para promover la idolatría y la mentira. Apocalipsis 13:18 dice algo muy concreto: 'Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, calcule el número de la bestia: 666'. Ahora compáralo con Daniel 12:10: 'Los entendidos entenderán, pero los malos no entenderán'. Y con Proverbios 28:5: 'Los hombres malos no entienden el juicio, pero los que buscan a Dios lo entienden'. La conexión es directa: el malo no entiende, el entendido sí. Entonces, si la bestia solo puede ser discernida por el que tiene entendimiento, y el malo no entiende, la bestia no puede ser el entendido: la bestia es el malo. Y aquí viene la pregunta final: si el malo persiguió el mensaje justo, no pidió convertirse, y no se convirtió, ¿Cómo iba a preservar fielmente lo que persiguió? Si el mensaje original era justicia para el justo, pero condena para el malo, ¿Quién tenía interés en cambiarlo? Piénsalo. La imagen de la bestia es, entonces, el ídolo del perseguidor. La estatua, la imagen ante la cual el impío se inclina para rezar, impío que se irrita contra quien le dice: 'Aquí, en Éxodo 20:5, se prohíbe hacer esto'. No me pidas que lo haga contigo. Si insistes en adorar esa imagen, hazlo sin mí. La Roma que persiguió a Jesús rezaba a estatuas de sus muchos dioses y diosas, como Marte y Júpiter. Hoy vemos a los mismos personajes en sus estatuas; solo les cambiaron de nombre. Mira, por ejemplo, al que llaman 'San Miguel arcángel': en realidad, ese es un perseguidor romano adorado, su dios Marte. Y el de cabello largo es, sin lugar a dudas, Zeus o Júpiter rebautizado. Los adoradores de Zeus comían carne de cerdo, pero Roma se permite comerlo amparándose en Mateo 15: 11 y 1 Timoteo 4: 1-6; Sin embargo según Mateo 5: 17-18 Jesús no vino a abolir la ley ni las profecías, pero Deuteronomio 14 es ley, y prohíbe comer carne de cerdo, e Isaías es profeta y su profecía condena comer carne de cerdo en Isaías 65. Si Roma no respetó la ley, también la adulteró, por eso no tiene sentido defender todo el Antiguo Testamento, salvo lo justo. Una acusación justa no es lo mismo que una calumnia. Apocalipsis 12:10 habla del acusador de nuestros hermanos, es decir, de los que los calumnian. Sus calumnias no se limitan a haber atribuido a los santos mensajes injustos y a favor de la idolatría, sino también a calumnias por medio de imágenes atribuidas a ellos y tratadas como ídolos, imágenes que los santos considerarían ofensivas. Por medio de imágenes helenistas y ajenas a los santos, dieron falso testimonio sobre la apariencia física y la naturaleza viril de los varones de Dios; los han insultado, como cuando en Sodoma Lot y los ángeles justos fueron insultados (ver Génesis 19:5-13, Apocalipsis 13:6). 1 Corintios 11:1–14 señala que para el varón es deshonra llevar el cabello largo, y el juicio de las naciones en Mateo 25:31–46 desmiente la doctrina del amor universal indiscriminado. Apocalipsis 12:9–12 afirma que el Dragón engaña al mundo entero y que será vencido en el tiempo del juicio, llevado a cabo por medio del testimonio de los santos, quienes, según Apocalipsis 20:3–6, en sus vidas pasadas fueron leales a Dios, negándose a adorar ídolos, aunque eso les costase morir a manos de la bestia (el injusto), quien les exigía que 'la imagen de la bestia' fuese adorada. Un dogma es una creencia impuesta como incuestionable. Las religiones institucionalizadas definen la aceptación como ortodoxia y la crítica como herejía. Aunque sus dogmas son mutuamente excluyentes, sus líderes afirman que 'todos los caminos conducen a Dios'. Esa afirmación los delata: si los dogmas se contradicen, esos caminos no pueden ser verdaderos. Los dogmas se contradicen; dos verdades nunca se contradicen, se complementan. Aquí se muestra cómo, en nombre del Dragón, los perseguidores romanos acusaron a 'nuestros hermanos', incluidos mensajeros fieles como Gabriel, de transmitir mensajes contrarios a la justicia. EL DOGMA COMÚN (Cristianismo e Islam): La virgen perpetua. El cristianismo y el islam afirman que Gabriel anunció el nacimiento virginal de Jesús para cumplir Isaías (Mateo 1 / Corán 19). Pero Isaías 7:14–16 no anuncia a Jesús, ni habla de una 'virgen perpetua'. La señal fue dada al rey Acaz y debía cumplirse de inmediato, antes de que el niño supiera distinguir entre el bien y el mal. Isaías habla de una mujer joven, no de una mujer que permaneciera virgen después del parto. El cumplimiento se da con Ezequías, rey fiel en tiempos de Acaz: • Destruye la serpiente de bronce (2 Reyes 18:4–7) • Dios estuvo con él (Emanuel) • Derrota asiria profetizada por Isaías (2 Reyes 19:35–37) El nacimiento virginal perpetuo, compartido por cristianismo e islam, no proviene de Isaías, sino de una relectura posterior impuesta por Roma. Estas contradicciones no vienen de Dios. Provienen de Roma. Un imperio tirano no quería pueblos que hagan respetar su dignidad, sino pueblos de rodillas. Arrodillarse ante símbolos es arrodillarse ante quienes los imponen. Apocalipsis 12:9 Y fue lanzado fuera el gran dragón el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Apocalipsis 12:12 Por lo cual regocijaos, cielos y los que moráis en ellos (ver Salmos 110:1-3, Salmos 118:17-20, Oseas 6:2, Salmos 90:4, Salmos 91:7) ¡Ay de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a vosotros con gran furor, sabiendo que tiene poco tiempo (Ver Daniel 8:25, Daniel 12:10).



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