«El 28 de agosto de 2026 en San Juan de Miraflores, Lima, Betsy Rosa Malma Sarmiento, una madre soltera de 35 años y madre de cuatro hijos, fue acribillada por sicarios en la puerta de su casa, donde también funcionaba una olla común para alimentar a familias necesitadas de su comunidad. Betsy protegió con su cuerpo a sus hijos y salvó a su bebé de un mes de nacida, a quien llevaba en brazos al recibir cinco disparos. La mataron extorsionadores que cobran cupos a los comedores populares. No tuvieron piedad con ella, pero nos exigen misericordia por quienes no la mostraron con sus víctimas.»
Quizás a otros no les importa el mal uso que le dan a sus impuestos, pero no estoy de acuerdo con que, con el dinero de mis impuestos, el gobierno mantenga la salud de los asesinos en las cárceles (si es que los atrapan). Se trata de gente que no necesita educación para dejar de ser mala; la maldad no se quita con educación, no hay reinserción social posible. ¿No ven tanta reincidencia en los delincuentes? Cuando salen de la cárcel, salen a hacer lo mismo o cosas peores de aquellas por las cuales los metieron a la cárcel. ¿Merecen la vida quienes acabaron cobardemente con la vida de esta mujer, que era madre de cuatro hijos? Se trata de gente que no quiere trabajar, sino parasitar a la sociedad, gente que mata con injusticia y que sabe que el sistema no tiene legalizado que ellos la puedan perder con justicia, con la justicia de vida por vida… ¿Tiene el pueblo sed de justicia o de darle la bienvenida a cualquiera que les dice: «Dios ama a todos, no a la pena de muerte para asesinos ni extorsionadores; sigan arrodillados ante nuestras imágenes»? No soy ateo ni protestante evangélico. Pero, si hay algo a lo que le veo sentido en la Biblia, es al «ojo por ojo». Si Dios nunca se equivoca y alguna vez lo dictó para el asesino, ¿por qué habría luego de haberlo invalidado con «ofrecer la otra mejilla (ofrecer el otro ojo)»? Yo no le veo sentido al amor hacia los extorsionadores, asaltantes y asesinos (el amor a los enemigos). ¿No fue más bien Roma, la tirana que no quería resistencia, la que, luego de matar a los verdaderos santos, oficializó mentiras para satisfacer al César? Resulta que, cada vez que aparece un personaje sentado en el trono del poder eclesiástico que la Roma de los Césares estableció, de esos que también suelen hacerse monedas con sus caras, la televisión y las masas lo llaman «santo» y le dan la bienvenida, mientras veo a la policía cargar las estatuas, como la de una mujer que se autoflagelaba, como si autodestruirse fuese una virtud, o como si Dios fuese limitado en su capacidad de oír y necesitase del uso de estatuas para poder oír las plegarias, estatuas que, aunque tienen orejas, ni oyen… Entonces, si el malo es protegido por las palabras de quienes reciben el apoyo popular, ¿quiénes son cómplices? ¿Quienes se autodestruyen mientras hablan de querer vida y de justicia? Seamos coherentes: o estamos con Dios o estamos con el Diablo. O se defiende a la gente del bien o a sus enemigos.
Puntos clave reportados en la noticia que describe el video según Gemini:
Víctima y lugar: Se trata de Betsy Rosa Malma Sarmiento, de 35 años, madre soltera de cuatro hijos (entre ellos una bebé de tan solo un mes de nacida). Ocurrió en la zona de Rinconada de Pamplona Alta, en el distrito de San Juan de Miraflores, Lima.
El ataque y el acto heroico: Alrededor de la 1:30 p. m., al percatarse de la presencia de los delincuentes, Betsy corrió hacia la entrada para poner a sus hijos y sobrinos a buen recaudo. Recibió cinco impactos de bala (de un total de 14 casquillos hallados en la escena) por parte de dos sicarios en motocicleta, cubriendo a su bebé de un mes en brazos, quien afortunadamente resultó ilesa [
].03:05 Móvil del crimen: La principal hipótesis policial apunta a la extorsión a las ollas comunes [
]. Aunque la hermana indicó que no recibieron amenazas directas previa al ataque, dirigentes de la zona señalan que los delincuentes extorsionan a los comedores tras asumir falsamente que manejan grandes presupuestos, cuando en realidad apenas reciben subsidios mínimos del Estado (entre 250 y 300 soles mensuales) o dependen de donaciones para alimentar a decenas de familias [01:00 ].05:11 Polémica e indignación: La hermana de la víctima denunció que los efectivos policiales que llegaron al lugar se negaron a auxiliar o trasladar a Betsy al hospital mientras aún agonizaba, argumentando que debían priorizar la preservación de la escena del crimen [
]. Murió camino al Hospital María Auxiliadora [10:11 ].03:44
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